viernes, 10 de junio de 2016

Uso sostenible del agua desalinizada en la agricultura

El pasado 12 de Mayo tuve la oportunidad de participar en la Jornada sobre el “Uso sostenible del Agua desalinizada en Agricultura: Aspectos económicos y ambientales”, organizada por la Fundación Foro Agrario en su sede social, a este acto asistieron unos 30 expertos. Aprovecho este post para agradecer públicamente a la Fundación Foro Agrario la oportunidad que me dieron para exponer la visión y la problemática de los regantes en el empleo del agua desalinizada, así como el trato recibido en todo momento, y la ocasión de debatir e intercambiar impresiones con grandes expertos en la materia.




Esta Jornada sobre el uso sostenible del agua desalinizada en la agricultura fue sin duda un gran éxito. Su principal acierto, creo que por primera vez en nuestro país, fue sentar en una misma mesa de debate a todos los actores que intervienen en la obtención, distribución y aplicación del agua desalinizada en el regadío: Administración, gestores de las plantas desalinizadoras, empresas del sector, investigadores y regantes.

En primer lugar, la Jornada fue presentada por el presidente de la Fundación Foro Agrario, D. José Abellán Gómez, a continuación se expusieron las siguientes ponencias por este orden: 


El Acto finalizó con un debate, moderado por D. José Abellán Gómez, entre todos los asistentes. De esta interesante Jornada obtuve unas importantes conclusiones, de las que destacaría las siguientes:
  1. La industria de desalinización en España ha tenido un fuerte despegue en el siglo XXI, situándola a la vanguardia mundial, constituyendo un referente tecnológico internacional.
  2. La principal ventaja de la desalinización es la garantía del recurso, porque no se encuentra sujeto a variaciones climáticas. El uso de agua desalinizada reduce la incertidumbre de disponibilidad de agua en el momento adecuado para el cultivo y garantiza el suministro.
  3. Su principal inconveniente es su coste, lo que hace su uso inviable para algunos cultivos agrícolas. Los regantes tienden a emplear otros recursos hídricos más económicos, lo que está provocando la infrautilización de las plantas, salvo en los periodos de sequía. Los agricultores de las zonas afectadas proponen un precio justo para el agua desalinizada, que consistiría en integrar a nivel nacional el sobrecoste de este recurso.
  4. El uso de agua desalinizada en la agricultura presenta algunas limitaciones, y problemas agronómicos y medioambientales en los que se debe profundizar para que su uso se pueda generalizar en los regadíos
  5. La desalinización actualmente presenta un alto consumo energético, lo que conlleva elevadas emisiones de gases de efecto invernadero, que pone en entredicho el importante rol de la agricultura de regadío como sumidero de CO2.
  6.  El agua desalinizada es un producto cuya composición química final puede controlarse en el proceso de desalinización. Para facilitar su uso en la agricultura deberían existir unas pautas de normalización del agua que se ofrece a la explotación agrícola. Estas pautas deberán fijarse por un comité multidisciplinar.
  7. Se debe evitar que la técnica de desalinización sea identificada como propia de un partido político (politización de la técnica), añadiéndole valoraciones que van más allá de los datos físicos y técnicos del proceso.
  8. Los problemas agronómicos y de gestión, relacionados con la aplicación del uso de agua desalinizada al riego agrícola, se pueden resolver mediante su gestión integrada con la de otros recursos hídricos disponibles en cada zona regable y la formación de los agricultores.
  9. Israel y España son los países que tienen mayor volumen de agua desalinizada producida para la agricultura. Hace falta una investigación que aborde los problemas agronómicos para estar en la vanguardia del uso de este recurso.
  10. La desalinización es un recurso complementario. Por sí mismo, no representa la solución definitiva en las regiones con déficit estructural de agua.
  11. La solución para las zonas con déficit hídrico estructural habría que buscarla en una combinación proporcionada por todas las fuentes posibles: aguas superficiales, aguas subterráneas, trasvases, desalinización y reutilización; siempre teniendo en cuenta la conservación del buen estado de las masas de origen implicadas en dicha combinación.
En el debate final surgieron ideas de gran interés. Entre ellas se quiere recoger una por tratarse de una amenaza presente en buena parte de los regadíos modernizados: el fomento de los sistemas de riego localizados suponen un ahorro de agua, pero restringen las prácticas tradicionales de lavado del suelo. Se debería impulsar un Plan de vigilancia y control de la salinidad de los suelos en los regadíos.
Para finalizar indicar que toda la documentación de la Jornada (programa, presentación, ponencias y conclusiones) se puede descargar directamente de los enlaces de este post o desde la web de la Fundación Foro Agrario: http://www.foroagrario.com/index.php/archivo/103-plantas-desalinizadoras-de-agua