martes, 10 de noviembre de 2015

Instrumentos de gestión para eliminar la sobreexplotación de acuíferos

Como ya se ha comentado en post anteriores, la escasez de agua es la principal causa de la sobreexplotación de los acuíferos, dado que los agricultores emplean las aguas subterráneas para compensar la carencia de otras fuentes de agua. Actualmente la sobreexplotación ha alcanzado proporciones alarmantes en muchos acuíferos. De acuerdo con la Directiva Marco del Agua, se deben proponer un conjunto de medidas o instrumentos económicos para lograr alcanzar los objetivos medioambientales establecidos para cada masa de agua. Además de la evaluación de su potencial para el logro de los objetivos medioambientales, también se debe analizar su impacto económico. 



En España, los instrumentos más utilizados para reducir las extracciones de aguas subterráneas han sido:
  • El establecimiento de cuotas de extracción o pagosLa experiencia muestra que los pagos y las cuotas para reducir el consumo son ineficaces en la práctica. La literatura sugiere que no se deben tener demasiadas expectativas en las políticas de precios del agua de riego como posible solución a los problemas de asignación del agua. La relativa inelasticidad de la demanda de agua para la agricultura de regadío reduce el potencial de ahorro de agua, especialmente en los sistemas agrarios intensivos porque los cultivos más rentables pueden soportar mayores precios del agua.
  • La compra de derechos de agua y concesiones. La compra pública de derechos de agua de riego ha sido utilizada en las cuencas del Guadiana y del Júcar con un éxito limitado. La compra pública de derechos de agua tiene la ventaja de reducir de forma permanente las extracciones y ser menos conflictiva que el establecimiento de cuotas de extracción, pero tiene como inconvenientes su coste presupuestario y un impacto significativo sobre el empleo y la economía de las zonas rurales afectadas.
  • Sustitución de los recursos subterráneos sobreexplotados por recursos procedentes de la desalinización de agua de mar. En algunas zonas, la disponibilidad de dichos recursos se está incrementando. Sin embargo, el uso de agua marina desalinizada puede no suponer en la práctica una alternativa efectiva para reducir la sobreexplotación de los acuíferos, debido a que el coste final de los recursos provenientes de la desalinización es muy superior al de los subterráneos. Por otra parte, también se requiere de una aplicación efectiva de los planes de gestión para asegurar que se respetan las tasas de extracción sostenibles, lo que requiere de la acción colectiva y de la cooperación de las partes interesadas.

En este sentido la tesis doctoral de la Universidad Politécnica de Cartagena "VALORACIÓN ECONÓMICA DEL USO DEL AGUA EN EL REGADÍO DE LA CUENCA DEL SEGURA.EVALUACIÓN DE INSTRUMENTOS ECONÓMICOS PARA LA GESTIÓN DE ACUÍFEROS", realizada por el Dr. David Martínez Granados y dirigida por el Dr. Javier Calatrava Leyva y el Dr. Victoriano Martínez Álvarez, analiza el impacto económico de varios instrumentos de gestión que podrían permitir eliminar la sobreexplotación de los acuíferos en la cuenca del Guadalentín, uno de los casos más graves de agotamiento de recursos hídricos subterráneos en España. Dichos instrumentos son: la compra pública de derechos de extracción de aguas subterráneas; el establecimiento de una tasa medioambiental sobre el bombeo de las aguas subterráneas; y la sustitución de las aguas subterráneas por agua desalinizada subvencionada.

Los principales resultados de esta investigación muestran cómo, en la situación actual de disponibilidad de recursos hídricos:
  • Todas las alternativas tienen impactos económicos significativos sobre el sector agrario. 
  • La disponibilidad de recursos desalinizados a medio plazo cambia por completo la eficacia y el impacto de las alternativas de gestión propuestas. Los resultados sugieren que la demanda de estos recursos es importante, ya que la mitad de los recursos disponibles para el año 2015 y posteriores se utilizarían a pesar de su precio relativamente alto para los agricultores.
  • Este incremento en el uso de la desalinización no reduce las extracciones de aguas subterráneas debido a la severa escasez hídrica en el área de estudio. Tampoco sería usada toda el agua desalinizada disponible, ya que es más cara para los agricultores que otras fuentes de abastecimiento. Este es un resultado importante, ya que contradice a aquellos que dicen que no hay demanda de agua desalinizada debido a su alto precio para los agricultores, pero también a los que defienden que, poniendo el agua desalinizada a disposición de los agricultores, se reducirían las extracciones de recursos subterráneos sin dejar de satisfacer la demanda de agua de riego.
  • La mayor disponibilidad en el futuro, aunque a un mayor precio, de recursos procedentes de la desalinización reduciría el impacto económico adverso sobre el sector agrario de los instrumentos analizados, aunque no lo eliminaría totalmente. Es más, la demanda de agua es tan elevada en la zona que incluso subvencionando fuertemente el agua marina desalinizada a cambio de reducir el uso de agua subterránea no se eliminaría la sobreexplotación. Elegir entre las diferentes medidas analizadas dependerá por tanto de la importancia relativa que se dé a su impacto sobre el sector agrario frente a su coste presupuestario.
Además, debe tenerse en cuenta que el éxito de cualquier intervención dependerá de la cooperación entre los usuarios. En este sentido, es probable que la compra pública de derechos de agua sea mejor recibida por los agricultores que la prohibición de extracciones o la tasa ambiental. Es poco probable que una tasa mayor que unos pocos céntimos de euro pudiera establecerse, o que los bombeos no renovables se restringieran sin ningún tipo de compensación, como han mostrado las experiencias en otras cuencas españolas. Estas dos alternativas son por lo tanto altamente inviables desde el punto de vista político. La solución podría ser una combinación de instrumentos (incluyendo cierto grado de subvención a la desalinización) que permitiera compartir el coste de la recuperación de los acuíferos entre los agricultores y la Administración, generando el impacto más bajo posible sobre el sector agrario.

Fuente: 
Este post se ha extraído de la citada tesis, en concreto del artículo de investigación: Martínez-Granados, D. y Calatrava J. (2014). “The role of desalinisation to address aquifer overdraft in SE Spain”. Journal of Environmental Management, 144: 247–257. Esta artículo fue premiado por la Fundación Botín en la primera edición de los Premios al Talento Joven para la Gestión Sostenible del Agua.