viernes, 14 de noviembre de 2014

Principales referencias del Trasvase Tajo-Segura relacionadas con el regadío

El Acueducto Tajo-Segura es la infraestructura que conecta el embalse de Bolarque (río Tajo) con el embalse del Talave (río Mundo), en la Cuenca del Segura. Esta conducción tiene una longitud de 286 km y fue proyectada y ejecutada para transportar un caudal máximo de 33 m3/s. A partir del embalse del Talave se inician las infraestructuras del Postravase que distribuyen el agua a todas las zonas regables. El volumen máximo anual del Trasvase Tajo-Segura es de 600 hm3, de los que para riego agrícola se asignan 400 hm3. Según la tramitación de concesiones de mediados del año 2009, las áreas regables del Postrasvase comprenden una superficie nominal de 132.724 ha, aproximadamente el 53% corresponden para nuevos regadíos y el resto para la redotación de regadíos tradicionales

Canal del Postrasvase del Campo de Cartagena

En la siguiente figura se muestran los volúmenes trasvasados en origen a la Cuenca del Segura, cuyo valor medio ha sido de 328 hm3/año (un 55% de lo máximo permitido) .
Se observa que los volúmenes trasvasados para abastecimiento no han sufrido grandes variaciones a lo largo del tiempo, al contrario de lo sucedido para riego, donde el valor medio anual ha sido de 204 hm3, casi la mitad del volumen asignado.

Trasvase Tajo-Segura. Volúmenes trasvasados.


Los orígenes del Trasvase, aunque fue mencionado por primera vez en 1902, se remontan al año 1932, cuando el entonces Ministro de Obras Públicas D. Indalecio Prieto, encomendó al Ingeniero D. Manuel Lorenzo Pardo la realización de un plan nacional del aprovechamiento de las aguas. Un año después era presentado el "Plan Nacional de Obras Hidráulicas", que incluía el Trasvase Tajo-Segura, pero al final no se llevó a cabo por diversas causas. La realización del Trasvase se volvió a retomar con la O. M. de 30 de julio de 1966, donde se ordena la redacción del "Anteproyecto General del Aprovechamiento Conjunto de los Recursos Hidráulicos del Centro y Sureste de España, Complejo Tajo-Segura", del cual formaba parte integrante la construcción del Trasvase Tajo-Segura.

En 1979 llegaron las primeras aguas a la Cuenca del Segura procedentes del río Tajo. De acuerdo con las estimaciones de PWC, si al sector agrícola se le añaden las actividades de comercialización y transformación asociadas al mismo, la industria agroalimentaria vinculada al Trasvase Tajo-Segura aporta en su conjunto 2.364 millones de euros de PIB y más de 100.000 empleos. A pesar de estas cifras el Trasvase Tajo-Segura siempre ha generado una gran polémica entre sus partidarios y detractores, habiendo sido utilizado desde su puesta en marcha como una excusa para criticar al anterior régimen franquista, bajo el cual se habían iniciado las obras. Pero el Trasvase no puede ser considerado como una obra de un régimen político: se gestó durante la II República, las obras se iniciaron con la dictadura, y entró en funcionamiento durante la transición democrática española. En la actualidad sigue siendo muy criticado principalmente por motivaciones territoriales y medioambientales. Respecto a esta polémica Melgarejo et al. (2010) señalan: “treinta años después de iniciada la explotación del Acueducto Tajo-Segura, resulta difícil de entender que su funcionamiento todavía no se haya normalizado y que todavía se siga cuestionando el suministro de agua”.

La puesta en marcha definitiva del Trasvase Tajo-Segura posibilitó la expansión de la actual horticultura intensiva del Sudeste español, que la sitúa entre una de las mayores zonas de Europa de producción de hortalizas al aire libre fuera de temporada.

Para finalizar se indican las principales referencias de esta infraestructura relacionadas con el regadío: