viernes, 13 de junio de 2014

Por una gestión sostenible de la agricultura de regadío

El regadío proporciona importantes beneficios a la sociedad: (a) asegura la producción alimentaria; y (b) juega un papel muy importante desde el punto de vista del paisaje, la biodiversidad y la vida rural. Una gestión eficiente de los cultivos también puede conducir a que los mismos actúen como sumidero de CO2, una vez descontadas las emisiones necesarias para su producción.

Cultivo de pimiento en invernadero


Como contrapartida la agricultura de regadío suele generar un impacto medioambiental por ser una importante fuente de contaminación difusa de las aguas superficiales y subterráneas, asociada al empleo de fertilizantes (nitrogenados, fosfatos, potásicos, etc.) y
productos fitosanitarios (insecticidas, herbicidas, fungicidas); y por el uso intensivo de insumos con un gran consumo energético, como fertilizantes, pesticidas y maquinaria, que está provocando un aumento espectacular de la demanda de energía en este sector. 

Otro de los principales contaminantes asociados al riego en zonas áridas y semiáridas es la alta concentración de sales disueltas en el agua aplicada. Las concentraciones excesivas de sales son perjudiciales para los cultivos, los suelos y la salud humana. La salinización de los suelos es uno de los mayores problemas que presentan las áreas bajo prácticas de agricultura intensiva en las zonas áridas y semiáridas. Por otro lado para poder satisfacer las demandas agrícolas, muchos de los acuíferos han sido sobreexplotados en estas regiones, causando graves problemas de reducción en el nivel piezométrico, intrusión marina, salinización creciente y degradación en la calidad del agua.

Además hay que tener en cuenta la gran diferencia entre la productividad de la agricultura de secano y la de regadío, que provoca una importante tendencia hacia la transformación del secano a regadío, con lo que se agravan todos los problemas medioambientales asociados a la escasez de los recursos hídricos.

Para mitigar estos efectos adversos medioambientales, la agricultura de regadío está haciendo un gran esfuerzo para ser sostenible. Entre las principales prácticas agrícolas llevadas a cabo destacan:

  • Aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación a la agricultura (denominada Agricultura 3.0). Que permiten aumentar la eficiencia y productividad. Reduciendo por ejemplo la aplicación de agua, el consumo de energía, de fertilizantes y productos fitosanitarios.
  • Auditorias energéticas, cuyo objetivo principal es la reducción del consumo de energía. 
  • Aplicación de la cogeneración
  • Sistemas de riego muy eficientes. Como el regadío de precisión, donde se da a cada planta el agua que necesita, ni una gota más, ni una gota menos. Riego deficitario controlado, se le da menos agua a la planta de la que necesita en aquellas fases del cultivo donde no se afecta a la producción y a la calidad del fruto. 
  • Recogida de pluviales en parcelas, cubrición de balsas de riego, etc. 
  • Lucha integrada: donde se aplica depredadores naturales de las plagas, de este modo se evita el empleo de productos fitosanitarios. 
  • Uso de variedades resistentes a plagas y enfermedades.
  • Aplicación de técnicas de plantación y de laboreo para disminuir la erosión del suelo, aprovechar el agua de lluvia y reducir consumo de energía de maquinaria agrícola.
  • Utilización de plásticos oxobiodegradables en acolchados de cultivos. 
  • Aplicación de protocolos de calidad y normas medioambientales, como la ISO 14.001
  • Formación continua a los agricultores, indicándoles cuales son las buenas prácticas agrícolas. Presencia de técnicos cualificados, como los ingenieros agrónomos en las explotaciones agrícolas. 
  • Colaboración entre regantes, administración, centros de investigación y universidades.

Por tanto, además de las ventajas medioambientales, hay que entender este gran esfuerzo para conseguir la sostenibilidad de nuestro regadío, como un valor añadido de nuestra agricultura de regadío, que nos diferencia de nuestros competidores.